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Repercusiones sobre el caso de los fondos buitre

La reciente resolución de la Corte Suprema de los Estados Unidos, que rechazó el pedido de apelación del Gobierno nacional en el caso de los denominados fondos buitre, tuvo la lógica repercusión en los distintos sectores del arco político porteño, cuyos principales dirigentes formularon declaraciones en las que fijaron las posiciones de sus respectivos espacios.

“Todos vamos a estar de acuerdo en ayudar al Gobierno para que llegue a un acuerdo”. Así se expresó el jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, desde Tel Aviv, Israel, donde asiste a la Conferencia Internacional de Alcaldes.

Asimismo, destacó: “Siempre dijimos desde Pro que la actitud clara y coherente es privilegiar el interés nacional por sobre cualquier cuestión política. Ahora hay que agotar las instancias de diálogo y negociación y llegar a una solución acordada que nos permita continuar con el camino que inició el Gobierno, que es ir regularizando los temas pendientes”.

Consideró que “las cosas en algún momento hay que regularizarlas como hace la gente que quiere construir un futuro” y advirtió: “Parecía que iba a haber más tiempo, pero el tiempo se acabó y se acabaron las instancias judiciales”.

En ese sentido, recomendó: “Lo que corresponde para no seguir agravando las cosas es, con mucha tranquilidad, ir a la instancia que nos propone [el juez Thomas] Griesa y sentarse a negociar para ver de qué manera se regulariza esta situación”.

Y previno: “No hay otra alternativa que reduzca los costos de los argentinos. De lo contrario, las cosas se van a agravar y van a tener consecuencias para la vida de todos nosotros”.

“Sería lo coherente con lo que viene haciendo la presidenta en los últimos meses”, señaló por último, en obvia alusión a los recientes acuerdos con el Club de París, el Ciadi y Repsol.

“Una muy mala noticia para el mundo”

Por su parte, el ex canciller y actual diputado de la Ciudad Jorge Taiana (FpV) emitió un comunicado de prensa en el que manifestó que “los intereses especulativos tienen una gran centralidad y una alta valoración y siguen teniendo un gran favor internacional, lo cual significa una muy mala noticia para el mundo”.

Citó en su apoyo a Francisco, observando que “el Papa ya viene diciendo hace tiempo que si no cambiamos la centralidad de esos fondos especulativos estamos en problemas porque la economía real sufre” y señaló, en ese contexto, que “la Corte ha decidido privilegiar los fondos especulativos por sobre otras recomendaciones, incluso recomendaciones de sectores del Gobierno de Estados Unidos”.

Asimismo, Taiana se lamentó porque “no se tuvo en cuenta que Argentina hizo un esfuerzo grande por ir normalizando su situación financiera, situación que no fue creada por los gobiernos actuales”. A su juicio, “esto se arrastra desde los años 90 y se ha solucionado en gran parte por este gobierno, siempre teniendo como base el principio de cumplir con todas las obligaciones en la medida que estas no afecten el crecimiento de nuestro país”.

No obstante, exhortó: “Ahora lo importante es preservar el crecimiento argentino y al mismo tiempo ver cómo se puede responder a las distintas obligaciones”.

Finalmente, admitió que “la decisión de la Corte pone a las autoridades argentinas en una situación muy compleja” y precisó: “Por un lado, por el riesgo de défault técnico y cómo se enfrenta este problema y se evita que esta decisión se multiplique geométricamente en otras demandas. Por otro lado, porque esto afecta los planes de financiamiento de Argentina para el futuro”.

“El Gobierno volvió a fracasar en su política de desendeudamiento”

Por el contrario, el ex candidato a jefe de Gobierno y actual senador por la Ciudad, Fernando “Pino” Solanas, sostuvo que “el Gobierno nacional volvió a fracasar en su política de desendeudamiento y seguirá pagando una deuda ilegítima”.

Y agregó: “Este es un tropiezo mayúsculo que la deja en las puertas de un nuevo défault y cede nuestra soberanía a tribunales extranjeros”.

Lo dijo tras presentar una ampliación de la denuncia que presentó oportunamente contra el actual ministro de Economía, Axel Kicillof, por incumplimiento de los deberes de funcionario público por el canje de 2010.

Remarcó que “este fallo muestra cómo el kirchnerismo ignoró al Congreso Nacional en todos los procesos de la negociación” y admitió que “las deudas deben ser pagadas”, no sin objetar: “Pero antes deben ser investigadas para determinar cuál es su legitimidad”.

Por otra parte, puso de manifiesto que “el kirchnerismo quiso darle una señal a la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos, realizando un pésimo arreglo con Repsol y acordó de manera ilegítima violando la independencia de poderes con el Club de Paris”.

Ahora, prosiguió, “este nuevo episodio obliga al Gobierno a negociar en inferioridad de condiciones y deberá aceptar la voluntad de los tenedores de bonos amparados por la Justicia de Estados Unidos para poder cerrar el canje en un 100%”.

Y concluyó: “Todas estas barbaridades demuestran que nuestras denuncias al vicepresidente [Amado] Boudou por el canje de deuda 2010 y contra el ministro Kicillof por su papel en la negociación con el Club de Paris no fueron equivocadas. Deberán explicar por qué, con este acuerdo, la deuda creció en U$S 3.400 millones”.

“El fruto de la mentira del relato”

A su vez, el economista Alfonso Prat-Gay, precandidato a jefe de Gobierno por UNEN, se remontó al “pecado original de la renegociación de la deuda del kirchnerismo”, que consistió, dijo, en “anunciar la quita más grande de la historia al tiempo que se comprometían pagos superiores a la aspiración de los propios bonistas”.

Y explicó: “Néstor Kirchner alumbró un criterio que el Gobierno repetiría con cada acreedor (FMI, Repsol, Club de París): pagar de más antes que negociar. El purgatorio que mantiene a la Argentina en el descrédito internacional y en un perverso círculo en que cuanto más paga, más debe, es hijo de aquella contradicción”.

Estos conceptos pertenecen a una nota de opinión publicada en Clarín el 9 de este mes, una semana antes de que la Corte tomara la decisión que conmociona a la Argentina y en la que, significativamente, anticipó: “Era previsible que esta primera mentira del relato, redituable políticamente al principio, se estrellara con la realidad”.

Previó, en ese trabajo, que “si la Corte Suprema de los Estados Unidos ratificara los fallos favorables a un pequeño grupo de bonistas que aprovecharon el relato mentiroso de ‘la quita más grande de la historia’ para victimizarse, estos y otros acreedores obtendrían un resarcimiento tan exorbitante que la Argentina podría terminar pagando más de lo que debía antes de entrar en cesación de pagos”.

“Semejante desenlace sólo podría entenderse como el fruto de la obstinación en la mentira de un gobierno que creyó que podría engañar a todo el mundo”, remarcó.

Precisó seguidamente que “el vehículo financiero que permitió abrochar aquella mentira (la de ‘pago mucho pero digo que pago casi nada’) fue el cupón del PBI de 2005” y que “a través de él, se reintegraba la quita a los bonistas a medida que la Argentina, como tantas veces antes, recuperara el sendero de crecimiento previo a la crisis económica de 1998-2001”.

Aclaró que “Kirchner se comprometió a resarcir a dichos bonistas con hasta 48 centavos por cada dólar de bono entregado al canje –48%– por medio de pagos acelerados del cupón que empezaban mucho antes de que recuperásemos el nivel de actividad anterior a la crisis”.

Y subrayó: “No fue un premio que pagaríamos con desarrollo sino un pago encubierto que erogaríamos tan pronto como volviéramos a emplear los recursos productivos que entonces se encontraban ociosos”.

Así, reconvino: “En lugar de obstinarse en la mentira del relato, la defensa argentina debió explicarle al juez [Thomas] Griesa y a la Corte de Distrito de Nueva York que la estructura del cupón garantizaba a los bonistas del canje una masa de pagos que efectivamente extinguiría la quita original, un tratamiento privilegiado comparado con el dispensado a acreedores en otras experiencias históricas –la más reciente, la de Grecia, obtuvo una quita verdadera del 54%, por ejemplo–”.

“El precio de no haber investigado la deuda pública”

Conocida la resolución de la Justicia estadounidense, uno de los primeros en pronunciarse al respecto fue el economista Claudio Lozano, actual diputado nacional por la Ciudad (UP) y ex candidato a jefe de Gobierno. En sus palabras, “una vez más las inconsistencias y las contradicciones del Gobierno nacional amenazan con salirles caras a todos los argentinos”.

Muy crítico, Lozano resaltó que “la resolución de la Corte de Estados Unidos es, de los escenarios esperados, el peor posible y obviamente actúa como ratificación del fallo del juez Griesa y como condicionante para que los pagos que la Argentina deba desembolsar sean mayores que los esperados”.

Y fustigó: “De nada sirvió haber hecho todos los deberes, haber devaluado, haber acordado con el Club de París, haber reconocido la jurisdicción del CIADI, haber indemnizado a Repsol. El conjunto de pasos que la ortodoxia le indicara al Gobierno y que el Gobierno aceptara tienen un solo resultado: aumentaron nuestros pagos por deuda pública”.

Al respecto, insistió: “Seguimos pagando el precio de no haber investigado la deuda pública y no haber cuestionado desde un comienzo la prórroga de jurisdicción y la pérdida de soberanía que supone aceptar ser juzgados en los tribunales extranjeros”.

En este último sentido, puntualizó: “Prórroga de jurisdicción que el Gobierno validó en el canje del 2005, que siguió emitiendo deuda reconociendo bonos con legislación extranjera y que incluso hasta hoy ha aceptado ser juzgado en tribunales internacionales en el marco del acuerdo indemnizatorio con Repsol y en el acuerdo de inversión con Chevron”.

“El Gobierno es pagador serial de la estafa”

El diputado de la Ciudad Alejandro Bodart (MST) no se quedó atrás en cuanto a prontitud y contundencia de su pronunciamiento. “Es un atropello colonial de marca mayor, pero la peor estrategia argentina sería seguir negociando con los buitres y demás usureros”, expresó en primer término. E instó: “Hay que suspender todo pago y auditar a fondo la deuda externa, para saber qué parte es ilegítima y cuántas veces ya pagamos la supuesta parte ‘legítima’”.

Estimó que, “lejos de fortalecernos, pagar –como al Club de París y el previsto para fin de mes– nos debilita cada vez más” y recomendó: “Para parar esa enorme sangría es preciso dictar la suspensión inmediata de todo pago y utilizar esos millones para saldar las deudas sociales con nuestro pueblo”.

A propósito de las declaraciones de la presidenta Cristina Kirchner, el legislador observó: “Cristina dice estar dispuesta a pagar la totalidad de la deuda a los bonistas, pero que no aceptará ‘semejante extorsión’. Se acuerda tarde, porque todo el mecanismo de la deuda es una extorsión y su gobierno es pagador serial de esa estafa desde hace más de una década”.

Y agregó: “Según Cristina, pagamos para ‘desendeudarnos’. Pero siendo su gobierno el que más deuda externa viene pagando, cada vez nos exigen más. La crisis que abrió el fallo de la Corte Suprema yanqui muestra que la estrategia de pagar es errada”.

Por último, reiteró su exhortación: “Hay que suspender todo pago y utilizar esos fondos para honrar la deuda social”.

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