Protestas en el centro de la ciudad
- Por Tras Cartón
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Se realizaron ayer, en el centro de la ciudad, sendas protestas contra los fondos buitre y los despidos masivos en la empresa autopartista Lear.
A mediodía tuvo lugar la marcha organizada por el MST en contra del pago a los fondos buitre. Enarbolando carteles y pancartas con consignas tales como “Toda la deuda es una estafa”, “Ni un peso para la deuda” y otras similares, una nutrida columna de manifestantes, encabezada por la histórica dirigente Vilma Ripoll y el diputado de la Ciudad Alejandro Bodart, se dirigió a la sede del Ministerio de Economía de la Nación, ubicada en la calle Hipólito Irigoyen 250.
A su frente, en la Plaza de Mayo, habló en primer término Vilma Ripoll, quien reclamó “que dejen de hacer una campaña para asustar diciendo que si no pagamos nos morimos” y anunció el lanzamiento “desde todos los puntos del país de la campaña por el no pago de la deuda externa, para pagar la deuda interna”.
Afirmó que “no hay desarrollo en el país si la economía depende de las corporaciones y si las finanzas dependen de los buitres” y que “es hora de que esa plata vaya al pueblo” porque la “necesitamos para el salario, para la salud, para la educación, para las jubilaciones y para el trabajo genuino, porque si no van a seguir las suspensiones y los despidos en la industria automotriz y se van a extender al resto de la industria que aún queda en el país”.
Y enfatizó: “Por eso es urgente suspender el pago de la deuda. Basta de que nos digan mentiras por cadenas de televisión [los que] entre buitres o patria eligieron buitres”.
Por su parte, Bodart explicó que “el 80% de nuestros jubilados ganan la mínima, es decir 2.700 pesos; en un país rico, el 30% de nuestra población no tiene el dinero suficiente para alimentarse correctamente; son millones los que no tienen agua corriente; el transporte está colapsado y la salud y la educación en crisis”.
En sus encendidas palabras, “todo eso está así porque se ha privilegiado durante todos estos años seguir pagando a los zánganos internacionales una deuda que es ilegítima por donde se la mire”.
Precisó que se trata de “una deuda que fue contraída en la época de la dictadura militar” y que “gran parte de esa deuda era deuda de empresas privadas que [Domingo] Cavallo en la época de la dictadura estatizó, e hizo que empezáramos a pagar los argentinos, cuando los argentinos no teníamos nada que ver”.
Aclaró seguidamente que “era deuda de los grandes grupos económicos, en gran parte por compra de armas que nunca se compraron y por obras de infraestructura que se iban a hacer y nunca se hicieron”.
Y remató: “Es decir, una estafa que se ha transformado en un collar de sandías para nuestro pueblo, y por eso es imposible que levantemos cabeza mientras estemos atados a este verdadero fraude”.
Por último, planteó: "Cristina y toda la oposición tradicional capitulan ante los buitres. Proponemos dejar de pagar y auditar toda la deuda externa para saber cuánta es ilegítima y cuántas veces ya se pagó la supuesta parte legítima".
Después de los discursos, que los manifestantes y el público que se acercó escucharon con mucha atención, algunos de entre aquellos quemaron un muñeco que representaba a un buitre.
Trabajadores de Lear
Por la mañana, miembros de numerosas organizaciones sociales, políticas, gremiales, estudiantiles y de derechos humanos se manifestaron en la intersección de las avenidas Rivadavia y Callao por la reincorporación de todos los despedidos de la autopartista multinacional Lear, cuya fábrica local funciona en la localidad de General Pacheco, partido de Tigre. Los manifestantes reclamaron también el cese de suspensiones en esa empresa.
En primer lugar realizaron un corte en esa tradicional esquina, tras lo cual obreras y mujeres de trabajadores de Lear, con el apoyo de integrantes de los centros de estudiantes de Filosofía y Letras, de Psicología y de Ciencias Sociales de la UBA, instalaron una carpa frente a la sede del Ministerio de Trabajo de la Nación ubicada en Callao 114 donde, a partir de las 18, docentes de la Universidad dictaron distintas clases públicas.
Así describió el conflicto una de las obreras damnificadas: “La empresa nos despidió a cien trabajadoras y trabajadores, siguen suspendidos otros cien sin goce de sueldo. Tanto ayer como hoy no dejaron entrar a los delegados de la comisión interna. El Ministerio de Trabajo no hace nada frente a estos atropellos totalmente ilegales de esta multinacional norteamericana”.
Y explicó: “Por esto nos estamos manifestando acá las mujeres trabajadoras y esposas, mientras en la puerta de la planta están los delegados y trabajadores despedidos y suspendidos reclamando volver al trabajo”.